Un importante diario del Partido Comunista Chino advierte que reescribir radicalmente la historia mundial y la historia de China sin pruebas sólidas podría amenazar la imagen internacional del país y su identidad nacional. En los últimos años, ha aumentado la tendencia a promover una visión de la historia menos centrada en Occidente, mientras que Beijing también ha mostrado interés en promover la idea de que la civilización china tiene una historia larga y continua. Sin embargo, se ha identificado una escuela de pensamiento “pseudo-histórica” que ha puesto en duda los orígenes de Occidente y otros relatos históricos establecidos. El artículo enfatiza la importancia de basar las interpretaciones históricas en evidencia verificable y rigurosa. La manipulación de la historia, según la publicación, podría socavar la credibilidad de China en el escenario global. Se subraya la necesidad de proteger la “seguridad cultural” nacional mediante una aproximación histórica responsable y fundamentada.