Analistas sugieren que la reciente cumbre en Washington entre China y Estados Unidos, principales aliados y adversarios de Irán respectivamente, ha revelado un terreno común más firme respecto a Teherán. La cuestión de Irán estuvo presente en las conversaciones entre los presidentes de ambos países tanto en Beijing en mayo, como en Washington en septiembre. Aunque la declaración de Beijing tras la cumbre de mayo no mencionó directamente a Teherán, China adoptó una postura más… tras el encuentro de septiembre. Un mayor acercamiento entre China y Estados Unidos, incluyendo futuras cumbres entre sus líderes, podría potencialmente favorecer los intereses de Irán. Esta dinámica podría tener implicaciones significativas para la política regional y la estabilidad en Oriente Medio, dando a Irán un mayor margen de maniobra. La colaboración entre estas dos potencias mundiales en relación a Irán podría modificar el panorama geopolítico actual.