Varias localidades de Baviera han recibido comunicaciones del consulado chino tras la exhibición de una bandera tibetana como muestra de apoyo a los derechos humanos. La protesta, realizada como acción a favor de los derechos humanos, ha generado una reacción diplomática por parte de China. Las cartas del consulado expresan descontento por la exhibición de la bandera, considerada por Pekín como un símbolo separatista. Las autoridades locales bávaras están evaluando el contenido de las misivas y su posible implicación. Este incidente subraya la sensibilidad de China en relación con el Tíbet y su política de una sola China. La situación ha puesto a los municipios bajo observación y ha abierto un debate sobre la libertad de expresión y las relaciones internacionales. Se espera que las autoridades respondan a la comunicación china en los próximos días.
