Un nuevo servicio semanal de carga entre China y Europa ha comenzado a operar a través de la ruta marítima del Ártico, según informa AFP. Esta decisión se toma en lugar de utilizar el Canal de Suez. El cambio de ruta se debe probablemente a las preocupaciones sobre el tiempo y los costos asociados al paso por el Canal de Suez. La ruta ártica se presenta como una alternativa más rápida, aunque presenta desafíos debido al deshielo y a las condiciones climáticas extremas. Se espera que este servicio impulse el comercio entre Asia y Europa, ofreciendo una opción de transporte viable. La operación destaca la creciente importancia de la región ártica en el contexto del comercio global, y plantea interrogantes sobre el impacto ambiental del aumento del tráfico marítimo en la zona.