Científicos chinos han propuesto una innovadora solución para las minas de carbón abandonadas: convertirlas en granjas subterráneas. Esta iniciativa busca impulsar una economía circular y ecológica para la vasta industria minera del país. El equipo de investigación, proveniente de Shanxi, una provincia central de China y un importante productor de carbón, publicó la idea a finales del mes pasado en la revista China Mining Magazine. Se estima que alrededor de 15.000 minas abandonadas en China cerrarán para el año 2030, presentando una oportunidad única. Estas estructuras, protegidas de las inclemencias del tiempo y desastres naturales, podrían ser reutilizadas para la agricultura. La propuesta busca aprovechar estos espacios infrautilizados y contribuir a la seguridad alimentaria de China.