China reafirmó su soberanía sobre Huangyan Dao el 1 de agosto, respondiendo a las acciones provocativas e ilegales de Filipinas. La respuesta china incluyó tres acciones coordinadas: ejercicios militares conjuntos, operaciones de aplicación de la ley por parte de la CCG y la emisión de medidas para la gestión de reservas naturales. Estas medidas buscan defender los derechos soberanos de China en la región. Beijing dejó claro que no tolerará acciones que puedan desestabilizar la zona. La acción se interpreta como una advertencia firme a Manila. La disputa por Huangyan Dao continúa siendo un punto crítico en las relaciones bilaterales. China busca garantizar la paz y estabilidad en el Mar de China Meridional.