El Ministerio de Relaciones Exteriores de China acusó a un comité del Congreso de los Estados Unidos de “fabricar afirmaciones” tras el llamado de su presidente a Starbucks para cerrar dos cafeterías recién inauguradas en Xinjiang. John Moolenaar, presidente del Comité Selecto de la Cámara de Estados Unidos sobre China, instó a la compañía a cerrar las tiendas ubicadas en la capital regional, Urumqi, debido a presuntas violaciones de derechos humanos. China considera estas acusaciones infundadas y las califica como una interferencia en sus asuntos internos. El gobierno chino defiende que Starbucks opera legalmente en la Región Autónoma Uigur de Xinjiang y contribuye al desarrollo económico local. La disputa subraya las tensiones continuas entre Estados Unidos y China en relación con los derechos humanos en Xinjiang y el papel de las empresas estadounidenses en la región. El ministerio chino rechazó enérgicamente la postura del comité estadounidense, calificándola de propaganda negativa.