Nuevas regulaciones en China entraron en vigor el miércoles, buscando limitar el riesgo de dependencia emocional hacia bots de inteligencia artificial. Usuarios chinos se despidieron emotivamente de sus compañeros virtuales, una práctica en aumento a nivel global. Estos compañeros, a menudo con avatares humanoides, simulan relaciones románticas y ofrecen compañía. Las medidas buscan controlar el creciente fenómeno de novios y novias artificiales. La preocupación radica en el impacto psicológico de estos lazos, especialmente en usuarios vulnerables. El gobierno chino busca establecer límites claros para el desarrollo y uso de estas tecnologías, priorizando la salud mental de sus ciudadanos.