Un equipo internacional liderado por China ha identificado un nuevo fenómeno pre-sísmico que demuestra un fuerte potencial predictivo para grandes terremotos desde 2022, con una tasa de éxito del 83%. Estos patrones de perturbación en forma de anillo, denominados “ondas sísmicas” por los investigadores, se activan antes de que ocurran los terremotos. Las señales anómalas observadas incluyen resonancias sísmicas, magnéticas e ionosféricas. Este descubrimiento desafía la creencia científica tradicional de que los terremotos son impredecibles. El estudio sugiere que es posible anticipar estos eventos naturales con mayor precisión, abriendo nuevas vías para la mitigación de riesgos y la preparación ante desastres. Los investigadores esperan que esta investigación continúe mejorando las capacidades de alerta temprana en el futuro.