China está experimentando un crecimiento sin precedentes en la capacidad de energía solar y eólica, superando al resto del mundo combinado. Más allá de la rápida instalación, el país está impulsando la innovación tecnológica en este sector. Este año, investigadores chinos generaron electricidad por primera vez utilizando vientos de gran altitud, a 4,000 metros sobre la Tierra. Además, se han superado los obstáculos finales para comercializar paneles solares más eficientes y económicos que las opciones de silicio tradicionales. También se están llevando a cabo pruebas con el aerogenerador marino flotante y de fondo fijo más potente del mundo. Estos avances posicionan a China como líder en el desarrollo y la implementación de tecnologías de energía renovable a nivel global. El enfoque innovador del país es clave para su transición hacia una economía más sostenible.