China se encuentra en estado de máxima alerta ante la llegada del tifón Dolphin, que ya ha comenzado a afectar las zonas costeras del país. Las autoridades chinas han evacuado a más de 900,000 residentes de la ciudad de Wenzhou como medida preventiva. Se han habilitado más de mil refugios de emergencia para albergar a los desplazados y garantizar su seguridad. Las autoridades están monitoreando de cerca la trayectoria del tifón y advierten sobre posibles inundaciones y deslizamientos de tierra. Se están tomando todas las precauciones necesarias para minimizar los daños y proteger a la población. La respuesta del gobierno se centra en la evacuación preventiva y la preparación de los servicios de emergencia. Se espera que el tifón continúe avanzando y causando impactos significativos en las regiones costeras.