China está invirtiendo fuertemente en el desarrollo de la inteligencia artificial (IA), incrementando significativamente su capacidad de procesamiento, conocida como "smart computing power". Según informes recientes, esta capacidad se ha multiplicado por 2.5 en el último año. Este aumento estratégico busca consolidar a China como líder en el campo de la IA a nivel global. La inversión se centra en mejorar la infraestructura necesaria para el entrenamiento y la ejecución de modelos de IA avanzados. El gobierno chino considera la IA como un sector clave para el crecimiento económico y la innovación tecnológica. Este impulso refleja una competencia creciente en el desarrollo de la IA entre las principales potencias mundiales.
