China ha impuesto restricciones a la exportación de materiales a diez empresas estadounidenses vinculadas a la defensa y la extracción de tierras raras. La medida, anunciada este lunes, también incluye la prohibición de contratación pública a un número mayor de compañías de EE.UU. Esta respuesta se produce un mes después de la visita del presidente estadounidense Donald Trump a Beijing, en un intento de mejorar las tensas relaciones bilaterales con su homólogo chino Xi Jinping. El gobierno chino justifica estas acciones como una represalia a las recientes sanciones impuestas por Washington. Las empresas afectadas no han sido identificadas públicamente en su totalidad, pero se sabe que operan en sectores estratégicos. La escalada de tensiones comerciales entre ambos países continúa, a pesar de los esfuerzos diplomáticos recientes. Se espera que estas restricciones impacten en la cadena de suministro de tecnologías clave.