China anunció el descubrimiento de un inusual agujero azul coralino en el Atolón de Scarborough, una zona marítima disputada en el Mar de China Meridional. Este fenómeno natural, caracterizado por su color turquesa o esmeralda, es un sumidero oceánico profundo. A diferencia de la mayoría de los agujeros azules conocidos, formados por antiguas cuevas terrestres, este nuevo agujero azul parece tener un origen diferente. El hallazgo ocurre en un área de creciente tensión geopolítica en la región. La identificación del agujero azul fue realizada por investigadores chinos y podría tener implicaciones para el estudio de los ecosistemas marinos. El Atolón de Scarborough es reclamado por China, Filipinas, Taiwán y Vietnam, lo que convierte este descubrimiento en un nuevo punto de fricción potencial.
