China ha rechazado firmemente un informe de la Casa Blanca que acusa a sus exportadores de evadir los aranceles estadounidenses a través de países como México. Un portavoz del Ministerio de Comercio chino calificó el informe de “falso” y acusó a Washington de distorsionar la realidad al considerar el comercio internacional normal como fraude. La reacción de Beijing se produce horas después de conocerse los planes de México para imponer nuevas restricciones a los productos chinos. China argumenta que el informe ignora los hechos y las prácticas comerciales legítimas. Esta disputa se intensifica en un momento de tensión comercial continua entre las dos mayores economías del mundo. Las nuevas medidas mexicanas podrían complicar aún más las cadenas de suministro. El gobierno chino defiende sus prácticas comerciales y rechaza las acusaciones de evasión de aranceles.