Investigadores chinos de la Universidad Xidian están desarrollando tecnología para transmitir energía desde el espacio a la Tierra. El equipo, liderado por Fan Guanheng, ha demostrado la viabilidad de la transmisión inalámbrica de energía a corta distancia, utilizando espejos, paneles solares y un transmisor de microondas. Su objetivo final es construir una planta de energía solar en el espacio, a 36.000 kilómetros de distancia, para generar y enviar electricidad a nuestro planeta. Las pruebas actuales se centran en la concentración de la luz y la eficiencia de la transmisión. Este proyecto busca una fuente de energía limpia y continua, sin las limitaciones de la luz solar intermitente en la Tierra. La iniciativa representa un avance significativo en la exploración de fuentes de energía alternativas y sostenibles a largo plazo.