China ha comenzado a probar una perforadora de túneles de 500 toneladas, denominada "Gangtie Jiliang", para la exploración de recursos minerales. La máquina está diseñada para alcanzar profundidades de más de 1000 metros bajo tierra. El objetivo principal es identificar y extraer depósitos minerales en áreas de difícil acceso. Esta tecnología representa un avance significativo en la capacidad de China para acceder a recursos subterráneos. La perforadora, descrita por algunos medios como un "portaaviones subterráneo", busca optimizar la eficiencia en la búsqueda de minerales esenciales. El proyecto subraya el interés estratégico de China en asegurar el suministro de materias primas clave para su economía. Se espera que esta innovadora técnica se utilice en diversas regiones del país.
