Imágenes satelitales han detectado un movimiento estratégico de China en su frontera con India. Se ha confirmado el despliegue de 12 cazas furtivos J-20 en bases aéreas situadas frente al territorio indio. Estos aviones representan la tecnología más avanzada de la fuerza aérea china. El despliegue ocurre en un contexto de tensiones persistentes entre ambas naciones asiáticas. Este movimiento es visto como un refuerzo de la capacidad de vigilancia y ataque de Beijing. India vigila estrechamente estos desarrollos para ajustar su propia defensa fronteriza. La presencia de estas aeronaves aumenta el riesgo de escalada militar en la región.