China respondió a las críticas sobre sus prácticas comerciales tras las recientes declaraciones del canciller alemán Friedrich Merz y otros líderes mundiales preocupados por el creciente desequilibrio comercial. El viceprimer ministro Ding Xuexiang afirmó que China no busca activamente un superávit comercial, sino que las restricciones a la importación impuestas por otros países son el principal obstáculo para aumentar sus importaciones. Estas declaraciones se realizaron durante la inauguración de una exposición sobre cadenas de suministro en Beijing. El gobierno chino responsabilizó a ciertos países por el abuso de controles de exportación, limitando así su capacidad de importar más bienes. La respuesta de China se produce en un contexto de tensiones comerciales globales y debates sobre el papel del yuan en el comercio internacional. El canciller Merz se pronunció previamente sobre la necesidad de una acción global en relación con el yuan. La postura china busca contrarrestar las acusaciones de prácticas comerciales desleales y defender su modelo económico.