Beijing respondió este jueves a las críticas de Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Alemania por sus recientes patrullas de la guardia costera cerca de Taiwán. Las autoridades chinas calificaron las operaciones como legales y necesarias para proteger sus derechos marítimos y mantener el orden regional. La réplica se produjo después de que los cuatro países occidentales expresaran su preocupación por los despliegues, argumentando que amenazan la estabilidad regional y la libertad de navegación. China insiste en que sus acciones son una aplicación legítima de su ley en aguas bajo su jurisdicción. El gobierno chino no especificó la naturaleza exacta de las operaciones de la guardia costera que provocaron las críticas. La tensión en el Estrecho de Taiwán sigue siendo alta, con China reafirmando su soberanía sobre la isla. Este incidente subraya las crecientes diferencias entre China y Occidente sobre la seguridad en la región.