El partido Akbayan de Filipinas condenó enérgicamente lo que calificó como un ataque “bárbaro” y deliberado de la Guardia Costera China contra personal de la Marina Filipina en el Banco de Ayungin. La presidenta de Akbayan, Rafaela David, describió el incidente como “salvaje, incivilizado e indefendible”. Denunció el ataque como una agresión violenta y deliberada perpetrada por agentes del Estado chino. Este incidente intensifica las tensiones en el disputado Mar de China Meridional. Akbayan exige una respuesta firme por parte del gobierno filipino contra la agresión china. Se enfatiza la necesidad de defender la soberanía filipina y proteger a su personal militar. El grupo insta a la comunidad internacional a condenar también este acto.