Imágenes satelitales revelan que China ha construido una réplica a escala de un destructor de la Armada de Estados Unidos en un campo de pruebas de misiles ubicado en una zona desértica del noroeste del país. Se presume que la estructura se utilizó para pruebas de misiles, posiblemente para simular un objetivo naval. La construcción de esta maqueta sugiere un enfoque chino en la capacidad de atacar buques de guerra estadounidenses. Expertos analizan si el objetivo es perfeccionar sistemas anti-barco o evaluar la efectividad de sus misiles. El Pentágono está al tanto de la situación y monitorea de cerca las actividades militares de China. Este desarrollo se produce en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas en la región.