China se enfrenta a nuevas alertas meteorológicas extremas después del paso del tifón Bavi. La provincia de Jilin, en el noreste del país, emitió una alerta de emergencia por inundaciones en varios ríos. Las autoridades locales han instado a controlar el tráfico, aconsejado a los residentes permanecer en sus hogares y ordenado la evacuación de las zonas cercanas a los ríos. Se estima que al menos diez ciudades al pie de las montañas Changbai corren riesgo debido a las fuertes lluvias persistentes. Los pronosticadores chinos advierten que las condiciones climáticas adversas podrían continuar. La situación exige precaución y respuesta rápida para mitigar los posibles daños a la población y la infraestructura.