China anunció este lunes la prohibición a sus agencias públicas de adquirir productos de 46 empresas estadounidenses. La medida afecta a importantes compañías del sector defensa, incluyendo a Lockheed Martin, Raytheon y la división de defensa de Boeing. El gobierno chino no especificó los motivos exactos de la prohibición, aunque se entiende que es una represalia por sanciones impuestas por Estados Unidos. Esta acción intensifica las tensiones comerciales y geopolíticas entre ambas naciones. La lista de empresas excluidas abarca diversos sectores estratégicos, más allá de la defensa. Analistas sugieren que esta medida podría tener un impacto limitado en las empresas afectadas, dado su enfoque en el mercado interno estadounidense, pero representa una señal política significativa. Se espera que China continúe tomando medidas similares en respuesta a futuras acciones de Washington.