Las relaciones entre China y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) son frecuentemente analizadas desde perspectivas de riesgo y oportunidad. Si bien la disputa en el Mar del Sur de China, la rivalidad con Estados Unidos y la influencia china son factores relevantes, también lo son el comercio, la inversión y el crecimiento compartido. Un reciente estudio de la Universidad de Hong Kong en Chengdu, Kuala Lumpur y Yakarta reveló que esta dinámica es más compleja de lo que aparenta. La relación trasciende la mera competencia geopolítica y los beneficios económicos inmediatos. El análisis sugiere que existen capas adicionales que requieren una comprensión más profunda. La interacción entre ambos actores implica una serie de factores interconectados que van más allá de las narrativas convencionales.
