Beijing ha autorizado una delegación empresarial japonesa más numerosa para viajar a China el próximo mes, lo que sugiere un posible, aunque limitado, optimismo en las relaciones bilaterales. La agencia de noticias Kyodo informó que China ha dado su consentimiento para que la Federación Empresarial Japonesa – conocida también como Keidanren – amplíe su representación en la visita. A pesar de este gesto económico, los analistas advierten que la relación entre China y Japón seguirá estando marcada por la tensión política. Se espera que la economía continúe impulsando una cooperación limitada, mientras que las disputas políticas persistirán. Esta situación refleja un panorama de “economía caliente y política fría”, según fuentes cercanas a la situación. El aumento de la delegación, pese a todo, indica un deseo de mantener abiertos los canales de diálogo comercial.