El Ministerio de Comercio chino acusó a empresas estadounidenses de inteligencia artificial de utilizar modelos desarrollados en China para su investigación, desarrollo y entrenamiento. Según declaraciones oficiales, estas empresas habrían “destilado” modelos chinos durante estos procesos, sin especificar qué empresas estarían involucradas ni la naturaleza exacta de los datos utilizados. La acusación sugiere una posible infracción de propiedad intelectual o al menos un uso no autorizado de trabajo chino en el competitivo campo de la IA. Esta declaración llega en un contexto de tensión creciente entre Estados Unidos y China en relación con la tecnología y el desarrollo de la inteligencia artificial. Se espera que esta acusación genere un debate sobre la ética en el entrenamiento de modelos de IA y la protección de los datos. El ministerio chino no ofreció pruebas concretas que respalden sus afirmaciones, pero sí pidió a las empresas estadounidenses que respeten los derechos de propiedad intelectual. La reacción de Washington aún no se ha dado a conocer.