China ha expresado su preocupación por el aumento del gasto y la actividad militar de Japón, calificándolo de factor desestabilizador para la región. Un portavoz del Ministerio de Defensa chino, el coronel Chen Xi, advirtió que el rearme japonés está convirtiendo al país en un potencial "polvorín". La declaración china no especifica qué acciones japonesas son particularmente preocupantes, pero implica una creciente inquietud por la postura de Tokio. Este pronunciamiento se produce en un contexto de tensiones geopolíticas en el Indo-Pacífico. Analistas sugieren que China busca disuadir a Japón de continuar fortaleciendo sus capacidades militares. La respuesta de Japón a estas acusaciones aún no se ha hecho pública. La situación plantea interrogantes sobre la seguridad y la estabilidad en la región.