China ha alertado sobre una nueva forma de espionaje por parte de agencias extranjeras, que estarían utilizando tortugas y peces equipados con sensores. Según el Ministerio de Seguridad del Estado chino, estos animales son empleados para crear mapas submarinos detallados de la costa china. La advertencia, publicada en redes sociales bajo un título evocador, sugiere que competidores occidentales podrían estar detrás de esta actividad. Pekín no ha especificado qué países estarían involucrados, pero la acusación implica una preocupación por la recopilación de información sensible sobre su territorio marítimo. Esta táctica de espionaje se considera una amenaza a la seguridad nacional china. El gobierno chino ha intensificado su vigilancia contra actividades de espionaje en diversas formas, incluyendo el ciberespionaje y la recopilación de inteligencia tradicional.