Las Filipinas acusaron a la guardia costera china de utilizar cañones de agua y una maniobra peligrosa para impedir que barcos con ayuda llegaran a pescadores filipinos cerca de un arrecife en el disputado Mar del Sur de China. El incidente ocurrió cerca del Banco de Scarborough. Según Manila, las acciones chinas representan una escalada de tensiones en la región. El gobierno filipino ha presentado una protesta formal ante China por estas acciones. El suceso tuvo lugar horas antes de que Manila acogiera un foro de seguridad regional con la presencia de altos diplomáticos de ambos países. Este incidente aumenta las preocupaciones sobre la libertad de navegación y la seguridad marítima en el Mar del Sur de China.