Los expertos recomiendan revisar las chimeneas durante el verano para garantizar un funcionamiento seguro durante el invierno. Martin Zeman, portavoz de la Asociación de Chimeneos de la República Checa, señala que la demanda de revisiones aumenta considerablemente en otoño, dificultando la obtención de citas. La inspección preventiva permite detectar posibles obstrucciones o daños que podrían provocar incendios o intoxicaciones por monóxido de carbono. Se aconseja a los propietarios programar la revisión con suficiente antelación para evitar esperas. La revisión profesional asegura el correcto tiro y la eficiencia de la calefacción. Ignorar el mantenimiento de la chimenea puede acarrear graves consecuencias para la seguridad del hogar.