Cuatro años después del rechazo a la nueva propuesta constitucional, persiste la dificultad de la clase política chilena para proyectarse al futuro. El autor, Maximiliano Jara, argumenta que este revés aumentó el costo político de proponer proyectos ambiciosos a largo plazo. La derrota de la Convención Constitucional desarticuló el proyecto original del gobierno de Gabriel Boric, forzándolo a adoptar una postura más moderada, tendencia visible también en la campaña presidencial de Jeannette Jara. Jara contrasta este repliegue actual con el enfoque visionario de presidentes anteriores como Ricardo Lagos, Michelle Bachelet y el propio Boric en sus inicios. Existe el riesgo de que la urgencia de los problemas inmediatos termine por dominar el panorama político, relegando la planificación a futuro. El texto advierte sobre las consecuencias de normalizar la falta de una visión estratégica a largo plazo para Chile.