Cristóbal Karle argumenta que la izquierda chilena debe enfrentar una autocrítica profunda tras el fracaso de los procesos constitucionales. El autor señala que equiparar la derrota de la primera y segunda Convención Constitucional es una estrategia para minimizar su propio fracaso. Para Karle, estos procesos son distintos, ya que la izquierda tenía una responsabilidad histórica particular en la redacción de una nueva Constitución. En lugar de culpar a la oposición o a los medios, la izquierda debería analizar críticamente sus proyectos políticos recientes. Karle insta a una revisión interna honesta para entender las razones detrás de la falta de éxito. El texto destaca la necesidad de asumir responsabilidad y aprender de la experiencia para el futuro.