El gobierno chileno, liderado por el presidente Gabriel Boric, ha anunciado el cierre de su embajada en Irán. La decisión, según declaraciones oficiales, no implica una ruptura en las relaciones diplomáticas entre ambos países. Esta medida se produce en un contexto de tensiones regionales y una revisión de la política exterior chilena. El gobierno no ha especificado las razones exactas detrás del cierre, pero enfatiza su compromiso continuo con el diálogo y la diplomacia. Se espera que los intereses chilenos en Irán sean gestionados a través de otras vías diplomáticas. La embajada cerrará sus puertas próximamente, aunque no se ha definido una fecha exacta. Esta acción refleja un reajuste estratégico en la presencia diplomática de Chile en Medio Oriente.