El Banco Central de Chile decidió mantener la tasa de interés de referencia en 4,5%, considerándola la única opción viable en el contexto económico actual. La decisión fue unánime entre los consejeros del organismo. El comunicado del banco justifica la medida argumentando la necesidad de consolidar la convergencia de la inflación hacia el objetivo de 3%. Se evalúa la evolución de la inflación y la actividad económica para futuras decisiones. El ente emisor monitorea de cerca los factores externos que podrían afectar la economía chilena. La estabilidad de la tasa busca asegurar un crecimiento económico sostenible y controlar las presiones inflacionarias.
