Lluvias torrenciales han azotado Chile durante días, causando una tragedia con 13 fallecidos y 7 personas desaparecidas. La intensidad de las precipitaciones, inusual en las regiones afectadas, ha provocado graves daños a la infraestructura vial y eléctrica. Más de 60.000 personas se encuentran aisladas debido a carreteras intransitables, mientras que 80.000 hogares sufren cortes de energía. Las autoridades se enfrentan a un desafío logístico para llegar a las zonas afectadas y brindar asistencia a los damnificados. La situación es descrita como sin precedentes por residentes locales. Se esperan más lluvias en las próximas horas, complicando aún más las labores de rescate y ayuda humanitaria. El gobierno chileno ha declarado el estado de emergencia en las zonas más afectadas.