La madre del asesino de Biddy Porter testificó ante una investigación forense, expresando su arrepentimiento por no haber podido acceder a apoyo de salud mental para su hijo antes del trágico suceso. Según su testimonio, el niño, de 10 años, jugó un videojuego de temática de "asesino en serie" el día anterior al asesinato. La investigación busca determinar las circunstancias que llevaron al niño a cometer el crimen. La madre reconoció que el juego pudo haber influido en el estado mental del menor. El testimonio se produjo durante la investigación sobre la muerte de Biddy Porter, un caso que ha conmocionado a la opinión pública británica. Las autoridades están examinando la posible relación entre la exposición a contenido violento y el acto criminal.