Un reciente artículo advierte sobre el impacto del lenguaje inapropiado en niños y adolescentes. Se señala que la exposición a un vocabulario vulgar, incluso por figuras públicas como el expresidente Trump, puede llevar a la imitación de conductas en entornos escolares. El texto sugiere que los niños podrían replicar este lenguaje en clase o durante actividades extracurriculares, generando conflictos. Se enfatiza la importancia de modelar un comportamiento lingüístico adecuado para los menores. La publicación implica una preocupación por la influencia de los adultos en el desarrollo del lenguaje infantil y sus consecuencias sociales. Se insta a los padres a ser conscientes del lenguaje que utilizan y a guiar a sus hijos hacia una comunicación respetuosa.