Los hijos de una mujer de 62 años, víctima de un ataque con gasolina seguido de incendio, acudieron ayer al Tribunal de Sesiones de Kuala Lumpur. Buscaban ver al hombre acusado de este crimen. La víctima fue rociada con combustible y posteriormente prendida fuego. La presencia de los niños en el tribunal generó conmoción. El acusado compareció ante el juez, mientras que sus hijos observaban desde la galería. Este caso ha atraído la atención pública debido a la brutalidad del ataque y el impacto emocional en la familia de la víctima. Se espera que el juicio continúe en las próximas fechas.