Un niño de ocho años fue trasladado a un hospital en Szczecin, Polonia, con quemaduras en casi el 70% de su cuerpo. El incidente ocurrió en Jarogniew, cerca de Kołobrzeg, mientras el niño jugaba con gasolina contenida en bidones junto a otros dos menores. La gasolina se incendió, provocando las graves quemaduras al niño. Las circunstancias exactas que llevaron al incendio están siendo investigadas por las autoridades. Su estado de salud es considerado grave y permanece hospitalizado recibiendo atención médica. Este suceso ha generado preocupación en la comunidad local.