A pesar de la inminente fecha límite del 1 de julio para la obligatoriedad del uso de sillas de seguridad infantil en automóviles para niños menores de 10 años, ninguna organización en el país ha sido certificada para evaluar la conformidad de estos productos. Esta situación plantea dudas sobre la disponibilidad de sillas infantiles aprobadas antes de la fecha de aplicación de la nueva normativa. La regulación busca aumentar la seguridad de los niños en los vehículos, pero la falta de entidades certificadoras podría retrasar su implementación efectiva. Las autoridades no han explicado las razones de la demora en la certificación de las organizaciones. Expertos advierten que la comercialización de sillas no certificadas podría poner en riesgo la seguridad de los menores. Se espera una solución urgente para garantizar el cumplimiento de la ley y proteger a los niños pasajeros. La falta de certificación podría generar incertidumbre entre los padres y tutores.
