Un informe de la ONU revela un aumento sin precedentes en las violaciones de los derechos de los niños en zonas de conflicto, superando las 38.500 infracciones graves. Por primera vez, los ejércitos estatales son los principales responsables de estas violaciones, desplazando a los grupos armados no estatales. El informe detalla abusos como reclutamiento forzado, mutilación, violencia sexual y asesinato de menores. La situación se ha deteriorado significativamente, con un incremento alarmante en la gravedad y el número de incidentes. La ONU insta a los gobiernos a tomar medidas urgentes para proteger a los niños afectados por conflictos armados y responsabilizar a los perpetradores. Se enfatiza la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención y respuesta para garantizar el cumplimiento del derecho internacional humanitario. El informe sirve como una llamada de atención sobre el impacto devastador de la guerra en la infancia.