La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha reportado un preocupante incremento del 34% en los asesinatos y mutilaciones de menores perpetrados en contextos de conflictos armados durante el año 2025. Este alarmante aumento refleja una intensificación de la violencia que afecta directamente a la población infantil en diversas regiones del mundo. El informe de la ONU detalla un deterioro significativo en la protección de los niños y niñas en zonas de guerra. Las causas de este incremento incluyen la expansión de conflictos existentes y la aparición de nuevas hostilidades. La organización insta a las partes en conflicto a cumplir con sus obligaciones internacionales de proteger a los menores. Se enfatiza la necesidad de una mayor rendición de cuentas por los crímenes cometidos contra niños y la implementación de medidas preventivas efectivas. La ONU reitera su compromiso de trabajar con los gobiernos y las organizaciones locales para abordar esta crisis y garantizar la seguridad de la infancia.
