Una autopsia confirmó que Hania Ahmed, una niña australiana de nueve años, falleció en Pakistán tras recibir once disparos durante un incidente con agentes de la Unidad de Control del Delito (CCD). La familia de la niña fue atacada a tiros después de que los agentes, creyendo que se trataba de ladrones, abrieron fuego contra su vehículo en Chakwal. El padre y el hermano de Hania resultaron heridos de gravedad, mientras que la madre no sufrió lesiones. El informe de la autopsia detalla heridas en el pecho, abdomen, muslos y brazo izquierdo, causadas aparentemente por rifles AK-47. El padre de la víctima denunció que los oficiales los persiguieron y teme un encubrimiento por parte de las autoridades. El incidente ha generado conmoción y protestas tanto en Pakistán como en Australia. La investigación sobre el caso de identidad errónea está en curso.