Un gran crucifijo incendiado, de aproximadamente la altura de un adulto, fue descubierto en un parque de Chicago. Las autoridades policiales han iniciado una investigación para determinar el motivo y las circunstancias que rodearon este acto. Testigos presenciaron la aparición de la cruz quemada. La policía de Chicago está tratando el incidente como un posible crimen de odio, aunque aún no se ha confirmado oficialmente. Se están recopilando pruebas y se entrevistará a posibles testigos para esclarecer los hechos. Este incidente ha generado preocupación en la comunidad local y ha provocado una condena generalizada. La investigación continúa en curso.