El campeón mundial de ajedrez, Magnus Carlsen, ha experimentado una notable transformación financiera. Inicialmente, amasó una fortuna de 44 millones de coronas noruegas en la bolsa de valores. Sin embargo, ahora le quedan solo 4.8 millones tras retirar grandes sumas para realizar inversiones significativas. Carlsen ha optado por diversificar sus activos, moviéndose hacia el sector inmobiliario exclusivo. Esta estrategia sugiere un cambio en su enfoque de inversión, priorizando propiedades de alto valor. Aunque sus ganancias empresariales son sustanciales, la reducción en sus inversiones bursátiles destaca un interés creciente en bienes raíces como refugio de capital. Este movimiento refleja una reestructuración de su portafolio financiero personal.