Una reciente investigación publicada en el Austrian History Yearbook revela que las campañas militares de Carlomagno en el siglo VIII sentaron las bases para la división geopolítica entre el este y el oeste de Europa. El historiador Helmut Reimitz, de la Universidad de Princeton, sostiene que la conquista de los ávaros por parte de Carlomagno fue un punto de inflexión crucial. Este evento no solo expandió el imperio franco, sino que también estableció patrones políticos y culturales duraderos. La investigación sugiere que esta conquista marcó el inicio de una trayectoria diferente para las regiones al este y al oeste de Europa. La expansión carolingia influyó en la formación de identidades y alianzas que persistieron durante más de mil años. El estudio aporta una nueva perspectiva sobre las raíces históricas de las divisiones continentales europeas.