La ceremonia de transmisión de cargo en Lonase se vio interrumpida por el lanzamiento de una granada lacrimógena, o un dispositivo similar que emitió un gas asfixiante, generando pánico entre los presentes. El incidente provocó dificultades respiratorias, tos y desesperación por aire fresco, afectando tanto a los asistentes como a los periodistas que cubrían el evento. La fuerte concentración del gas impidió el desarrollo normal de la cobertura periodística, impidiendo la obtención de información sobre los logros del director general saliente, el Dr. Toussaint. La situación se agravó por la tensión preexistente entre los partidarios de los dos directores, lo que derivó en enfrentamientos físicos y el uso de más gas lacrimógeno. Como resultado, la prensa no pudo obtener detalles sobre el balance de gestión de la administración anterior durante la ceremonia. Se espera una posible conferencia de prensa posterior o la entrega de un documento resumen para informar a los medios.