El organismo de supervisión de la Corte Penal Internacional (CPI) ha instado a Chad y Venezuela a reconsiderar sus decisiones de retirarse del tribunal. La organización advierte que estas retiradas podrían socavar los esfuerzos globales para combatir la impunidad. La CPI busca juzgar a individuos acusados de los crímenes más graves, como genocidio, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad. La retirada de estados miembros debilita la jurisdicción universal de la corte y su capacidad para realizar investigaciones efectivas. El organismo expresó su preocupación por el impacto negativo que estas decisiones podrían tener en las víctimas de crímenes atroces. Se enfatizó la importancia de la cooperación internacional para garantizar que los responsables rindan cuentas por sus actos. La CPI confía en que ambos países reconsiderarán su postura y reafirmarán su compromiso con la justicia internacional.