Los sindicatos policiales en Ceuta han expresado su preocupación por la situación actual, afirmando que no se ha restablecido la normalidad completa tras eventos recientes. Denuncian una falta de recursos y consideran que los refuerzos enviados son insuficientes para garantizar la seguridad. Los residentes de Ceuta intentan retomar sus actividades cotidianas, aunque persiste un ambiente de cautela y recelo. Se observa una menor afluencia de gente en restaurantes y playas en comparación con lo habitual. Esta calma es descrita como frágil y no del todo consolidada. La situación genera inquietud entre la población y exige, según los sindicatos, una mayor atención por parte de las autoridades.